La excavación de sitios prehistóricos arroja luz sobre el pasado de Taiwán.
Cerca de la principal estación de tren en la ciudad de Taitung, en el sureste de Taiwán, se encuentra una reliquia que sigue siendo un misterio hasta el día de hoy. Según el Museo Nacional de Prehistoria (NMP, siglas en inglés), algunos creen que se trata simplemente de una viga de soporte de un edificio, mientras que otros teorizan que podría ser un monumento a una persona desconocida. Cualquiera que sea la verdad, el pilar de piedra con una cima en forma de medialuna seguirá despertando la imaginación y el interés en el pasado prehistórico de Taiwán.
El director interino del Museo Nacional de Prehistoria de Taitung, Tsai Chih-reen (izquierda), y el investigador Yeh Chang-keng, muestran artefactos antiguos recolectados y conservados en el museo. (Foto de Chen Mei-ling)
El pilar está situado dentro del Parque del Sitio Peinan, que lleva este nombre por el término en mandarín para el grupo indígena puyuma que aún vive en el área. El NMP tiene su sede cerca y ha administrado el parque desde su creación en 2002. La instalación exhibe y cuida una gran cantidad de artefactos recuperados durante la construcción de la estación de tren de Taitung en la década de 1980. El sitio contenía uno de los mayores grupos de ataúdes de pizarra encontrados en cualquier parte del mundo, con más de 2.000 sarcófagos e innumerables objetos funerarios. Ahora, el parque de 30 hectáreas alberga uno de los 11 sitios arqueológicos a nivel nacional reconocidos bajo la Ley de Preservación del Patrimonio Cultural, que fue promulgada en 1982 en gran parte en respuesta a los hallazgos sin precedentes en Taitung. Los visitantes del parque pueden recorrer un sitio de excavación de restos residenciales y funerarios que datan de hace 3.000 años y que se han conservado in situ.
Según el director interino del NMP, Tsai Chih-reen, el Neolítico tardío fue un periodo floreciente de civilización en Taiwán, como lo demuestra la evidente habilidad en la elaboración de herramientas y adornos de jade, cerámica y piedra, y las sofisticadas técnicas de cultivo del arroz que se ven en el asentamiento desenterrado.
Si bien este museo es la organización de más alto nivel de su tipo en la nación, a quien el Ministerio de Cultura (MOC, siglas en inglés) le ha confiado la tarea de albergar colecciones, organizar exposiciones, realizar investigaciones y promover la educación pública en el campo de la arqueología, la Oficina del Patrimonio Cultural (BOCH, siglas en inglés) del MOC ha ayudado a los gobiernos locales a establecer otros museos, parques culturales de yacimientos arqueológicos y centros educativos en toda la nación. Uno de los más nuevos es el Centro de Educación Arqueológica Fengpitou en Kaohsiung, que abrió al público en febrero de 2023 en la sureña ciudad, y está situado cerca de un sitio neolítico que data de hace aproximadamente 5.200 a 2.400 años.
Una exposición permanente en el NMP representa la vida cotidiana en el Taiwán prehistórico. (Foto de Chen Mei-ling)
Nace una disciplina
Hoy en día, hay 55 sitios arqueológicos designados oficialmente a nivel nacional, municipal y de distrito en toda la nación, con 79 sitios catalogados como adicionales, 2.926 sitios estudiados por investigadores y docenas de sitios bajo investigación en las aguas frente a Taiwán y las islas aledañas. “Como parte de nuestro patrimonio cultural tangible, los sitios arqueológicos son testigos de la interacción entre los seres humanos y su entorno”, afirmó el director general de la BOCH, Chen Chi-ming. “Dado que estos restos se dañan fácilmente y existen en un lugar específico, nuestro principio es preservarlos in situ”, añadió Chen. Los sitios arqueológicos registrados en la nación se remontan a 30.000 años atrás, desde el Paleolítico, como las cuevas erosionadas por el mar de Baxiandong en el distrito de Taitung, hasta las etapas temprana, media y tardía del Neolítico hasta la Edad de Hierro y la llegada de las potencias coloniales española y holandesa de la década de 1620.
“Antes de la Era de la Exploración, Taiwán era un centro regional que comerciaba con lo que hoy es China y el Sudeste Asiático, entre otros lugares”, aseveró Chen. Él cree que este hecho da crédito a la teoría de que Taiwán fue probablemente el origen de los pueblos austronesios que luego emigraron hacia el Sudeste Asiático y Oceanía. “Estos descubrimientos arrojan luz sobre las conexiones culturales, la relevancia geográfica y el papel de Taiwán en la prehistoria global”, añadió Chen.
Numerosos sitios submarinos están bajo investigación arqueológica frente a la isla principal y las adyacentes a Taiwán. (Foto cortesía del Centro de Investigaciones de Arqueología y Patrimonio Subacuáticos de la Universidad Nacional Tsing Hua)
El inicio de la arqueología como campo académico en Taiwán comenzó durante la época colonial japonesa (1895-1945) con hallazgos prehistóricos en Zhishanyan en la ciudad de Taipéi en 1896 por investigadores de lo que hoy es la Universidad de Tokio. Al año siguiente, el equipo descubrió un sitio similar en Yuanshan en la misma ciudad. Excavaciones posteriores en ambos lugares descubrieron capas culturales que abarcaban 5.000 años desde principios del Neolítico hasta la dinastía Qing (1683-1895).
En 1928, se estableció la predecesora de la Universidad Nacional de Taiwán, la Universidad Imperial de Taipéi, y entre los cursos que ofrecía se encontraban clases de etnografía sobre los pueblos indígenas. El plan de estudios se convirtió gradualmente en un departamento de antropología, y en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, antropólogos y otros expertos de Occidente vinieron a Taiwán para realizar trabajos de campo junto con profesores y estudiantes locales. Estas asociaciones introdujeron métodos y conceptos arqueológicos y antropológicos del extranjero y sentaron una base sólida para el desarrollo de la disciplina en Taiwán, señaló Chen. También se cree ampliamente que los enfoques interdisciplinarios introducidos durante tales proyectos conjuntos han sido una fuerza motriz detrás del emergente campo de estudios en Taiwán.
Prioridades duales
La necesidad de protección legislativa de los sitios arqueológicos surgió durante el auge económico de la década de 1980, cuando se desarrollaron terrenos en proyectos de construcción a gran escala. El Gobierno tuvo que equilibrar cuidadosamente la preservación del pasado y la promoción del crecimiento urbano, explicó Chen. En un ejemplo reciente, un proyecto de construcción de 2019 en la isla Heping, frente a la costa de la ciudad portuaria norteña de Keelung, descubrió fragmentos de conchas y artefactos que fueron identificados como prehistóricos. Los hallazgos se informaron a las autoridades pertinentes y se detuvo la construcción para permitir un estudio del sitio. Ya se sabía que la isla Heping contenía restos históricos debido a una excavación en curso en la ubicación de una iglesia española de casi cuatro siglos de antigüedad realizada bajo el Proyecto de Regeneración de Sitios Históricos de la BOCH. Ahora, el primer centro de educación arqueológica de Keelung se está estableciendo en la isla y formará parte integral de la red local de conservación y turismo cultural, según la Oficina de Asuntos Culturales del Gobierno de dicha ciudad.
Los investigadores descubren y preservan restos humanos recién encontrados en el cementerio español de casi cuatro siglos de antigüedad en la isla Heping, ubicada frente a la costa de la ciudad portuaria norteña de Keelung. (Foto de Pang Chia-shan)
Chen cree que los sitios arqueológicos tienen un enorme potencial como destinos turísticos, citando el gran número de visitantes fascinados por los hallazgos que datan del año 3.900 a.C. en el Centro Cultural Sannai Maruyama Jomon en la prefectura japonesa de Aomori. De manera similar, el NMP y su sitio en Peinan están resultando populares entre los turistas. Desde su apertura, el museo y el parque han vendido más de ocho millones de entradas en total, según la Administración de Turismo dependiente del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. “Los visitantes expresan asombro al ver cosas que tienen miles de años”, comentó Tsai del NMP. “Taiwán puede aumentar su oferta de poder suave mediante la promoción internacional de los sitios prehistóricos de la nación”, expresó Tsai.
Estas vasijas de cerámica del Neolítico, decoradas empleando un cordón, se exhiben en el NMP de Taitung. (Foto de Chen Mei-ling)
Durante los últimos años, el museo ha mejorado las experiencias de los visitantes a través de exhibiciones interactivas. Por ejemplo, muchos artefactos de la colección se han reproducido con instalaciones avanzadas de escaneo e impresión 3D, lo que permite a los visitantes tocar directamente las réplicas en la forma, tamaño, color y textura originales. Los Gobiernos central y local, así como las empresas privadas, están aumentando los recursos invertidos en el desarrollo de este campo especializado, de modo que tanto los estudiantes de arqueología como los aficionados puedan trabajar junto a los profesionales, indicó Tsai. La ciudad de Tainan y el distrito de Hualien en el sur y este de Taiwán, respectivamente, ya han formado equipos para realizar estudios y excavaciones. El director interino del museo considera que esta colaboración intersectorial e interorganizacional es clave para seguir avanzando en la investigación arqueológica y la conciencia pública en toda la nación.